MIEDO A LO NUEVO... A LO DESCONOCIDO

El miedo es un aviso ante un peligro (real o imaginario). Es una emoción innata que nos protege de las amenazas del ambiente. Pero el miedo también se aprende y según la fortaleza de cada uno se puede enfrentarlo con coraje y crecer o bien dejarse vencer por él, permaneciendo a la defensiva, y negándose a vivir experiencias nuevas.

El miedo a lo desconocido encubre el miedo a la muerte y también el temor a la vida, porque lo desconocido es todo lo nuevo y si el miedo impide enfrentarlo, estaremos condicionados a vivir en el pasado, sin posibilidades de cambio o crecimiento.

No siempre se vive mejor eligiendo lo “malo” conocido por el temor al fracaso, porque nos podemos perder algo bueno por conocer que nos permita una apertura más amplia.

Vivir nos exige diferenciar el miedo real, a algo que verdaderamente puede resultar peligroso y los imaginarios que dependen de nuestras experiencias, creencias y de nuestros propios pensamientos.


Actuar siempre sin asumir ningún riesgo puede hacer que la vida sea bastante aburrida y conservadora, porque los cambios son necesarios para crecer y representan nuevos desafíos que pueden hacer posible la realización personal.


Es importante aprender a ver las oportunidades que se presentan en la vida y aprovecharlas, porque no siempre se producen dos veces.




Cuando estes frente a algo, que por ser nuevo o desconocido -muchas veces por falta de información- te de miedo, no dejes que el miedo te venza... Enfrentalo y date la oportunidad de vencerlo y permitirte tener una nueva experiencia que seguramente va a ser beneficiosa para ti...