LOS HOMBRES SON DE MARTE, LAS MUJERES SON DE VENUS DE JOHN GRAY


(Este es un libro que recomiendo tener en la mesita de noche tanto a hombres como a mujeres!... ya que con demasiada frecuencia, caemos en olvidar algo tan básico: que hombres y mujeres somos distintos!)


Muchas parejas se han pasado la vida tratando de entender, por qué su pareja no se da cuenta de lo que quiere o por qué ya se apagó la llama del amor.


Somos diferentes y las expectativas deben ser diferentes: Los hombres viven en un mundo de acción, para cumplir misiones, su sentido del ego está dado en esa eficacia y capacidad . Cuando una venusina (mujer) le da un consejo es como decirle “No eres competente”, en cambio las venusinas dedican su tiempo a apoyarse, ayudarse entre si, son sus sentimientos y la calidad de sus relaciones lo que define su ego, por ello necesitan hablar y ser escuchadas, no cumplir objetivos, les gusta ayudar y cuando ellas necesitan algo lo requieren lo manifiestan, al contrario del hombre al recibir ayuda sienten que es un acto de afecto.

Los hombre tienden a retirarse a su “cueva”, un estado de alejamiento emocional donde se refugian, para encontrarse a si mismos. Esa capacidad de ellas de tratar de comunicarse, es motivo de agobio para la mayoría de los hombres.

Una de las quejas más frecuentes por parte de los hombres acerca de las mujeres es que siempre están tratando de cambiarlos y de decirles qué tienen que hacer. Ante esto, el hombre siente que intentan controlarlo cuando lo que él necesita es su aprobación.

Muchas veces, la mujer lo único que quiere hacer mientras hablan es compartir sus sentimientos acerca de su vida diaria, y el hombre, creyendo que la ayuda, la interrumpe con una serie de soluciones para sus problemas, y ella siente que no le da importancia a sus sentimientos. Escúchenlas en silencio y muéstrenles su comprensión por lo que están pasando.

Los hombres quieren sentirse necesarios y las mujeres muy queridas. Por eso decir a un hombre: “ya no te necesito”, es inducirlo a su egoísmo, que se refugie en su cueva y trate de solucionar su problema: de tener miedo a amar, de fracasar en el amor, a no estar a la altura. Las mujeres han de luchar por vencer su miedo a recibir más, ellas están hechas para recibir pero piensan que si piden más pueden ser abandonadas, casi siempre luchan por no demostrar las ansias de que nunca todo lo que reciben es suficiente.

Las palabras mágicas para los hombres es: “no es culpa tuya”, y para ellas es “volveré”. Se puede observar que ambos sexos hablan en distintos idiomas, el silencio de los hombres significa que “están pensando” , no hay que darles consejos si no los piden, rechazarán el consuelo si se sienten débiles, no críticas indirectas, sino directas valorándolos y respetando su opinión.

Los hombres son como bandas elásticas necesitan alejarse periódicamente por una necesidad de autonomía, para luego volver acercarse por una necesidad de intimidad, ella debe comprender esto para no pensar que él no la quiere o no la necesita.


Las mujeres son como las olas del mar, unas veces se sienten amadas y felices con autoestima alta y otras se muestran poco amadas, con la autoestima baja,se sienten feas, viejas, gordas aunque los hombres las veamos tan bellas y primorosas como en la primera cita, pero ellas tiene derecho a a un bajón y es donde el hombre debe comprenderla, necesita sentirse segura y amada. Si no son comprensivos con ella, comenzará a reprimir sus sentimientos, pero no sólo los negativos sino los positivos y lamentablemente el amor morirá.

Pero a pesar de todas sus diferencias, hombres y mujeres tienen las mismas capacidades, emocionales, sociales, físicas y espirituales.



El secreto para encontrar la armonía en el convivir diario, reside en ser conscientes de estas diferencias y aceptarlas.



No se trata de intentar que el otro sea como uno mismo, un clon un doble , sería contraproducente, además imposible. En cambio, es preferible intentar descubrir la riqueza de las diferencias que los hacen complementarios y sentirse identificado con la similitud de capacidades.




Lo que cada sexo necesita según John Gray:



Ella necesita recibir cariño; él confianza.

Ella necesita recibir comprensión; él aceptación.

Ella necesita recibir respeto: él aprecio.

Ella necesita recibir devoción; él admiración.

Ella necesita recibir valoración; él aprobación.

Ella necesita recibir seguridad; él ánimo.


Aunque todos convendrían en que hombres y mujeres son diferentes, la mayoría de la gente no sabe hasta que punto lo son.


La tensión, el resentimiento o el conflicto solo existen cuando no existe comprensión mutua. De manera que mucha gente se siente frustrada en sus relaciones. Aman a sus compañeros pero cuando hay tensión no saben que hacer para mejorar las cosas. Al comprender cuan completamente diferentes son los hombres y las mujeres, usted aprenderá nuevas formas de relacionarse, de escuchar y de apoyar al sexo opuesto de manera satisfactoria. Aprenderá a crear el amor que merece.



Los hombres y las mujeres no solo se comunican en forma diferente, sino que piensan, sienten, perciben, reaccionan, responden, aman, necesitan y valoran en forma diferente. Parecen casi como de planetas diferentes; hablan diferentes lenguajes y necesitan diferente alimento. Esta comprensión ampliada de nuestras diferencias ayuda a resolver la mayor parte de la frustración experimentada cuando uno trata con el sexo opuesto e intenta comprenderlo. Los malentendidos pueden entonces disiparse o ser evitados rápidamente. Las expectativas incorrectas pueden corregirse con facilidad. Cuando uno recuerda que su compañero es tan distinto como alguien de otro planeta, puede relajarse y zanjar las diferencias en lugar de resistirlas o tratar de cambiarlas.

Aunque al aplicar las ideas de este libro los beneficios son inmediatos, no se reemplaza con ello la necesidad de una terapia y un asesoramiento para relaciones problemáticas o supervivientes de una familia conflictiva. Aun los individuos sanos pueden necesitar una terapia o un asesoramiento en tiempos difíciles. Creo firmemente en la poderosa y gradual transformación que se produce en la terapia, el asesoramiento matrimonial y en los grupos de recuperación.

Nunca es tarde para intensificar el amor en su vida. Solo necesita aprender un nuevo camino...

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